El pasado viernes fue mi primer viaje de vuelta a España después de tres semanas en Tel Aviv. Como todo lo que pasa en este pais, el viaje de vuelta también es digno de mención.
Los preparativos fueron algo ajetreados porque inicialmente teníamos que volver a Madrid con unos receptores (con lo que tuvimos que preparar papeleo para tratar de evitar las aduanas de Israel). Aprovechamos para solicitar a la empresa israelí un documento para que nos facilitara la salida del pais.
Es un "fast pass" y es una maravilla. Tuvimos que rellenar todo tipo de datos en el mismo (solo nos faltó por poner la frecuencia con la que ibamos al baño...) y justo el dia antes nos enviaron un papelito con una referencia para mostrar al agente de seguridad de turno para ver si funcionaba. Y vamos que funcionó.
Nos hizo tres preguntas y nos dijo que pasáramos con la maleta por la máquina de rayos y luego al mostrador a coger la tarjeta de embarque. Ni abrirnos maletas, ni enseñar los portátiles ni nada de nada. Encima, cuando vas a pasar el control de seguridad con los arcos, había una cola diferente para la gente del "fast pass", vamos, una maravilla de todas todas.
Luego vino el espectáculo del vuelo de vuelta:
1. Como salíamos con retraso (que raro en Iberia...), el piloto decidió que tenía que despegar si o si antes de que perdiera su slot. Así que la gente aún estaba de pie cuando el piloto empezó a maniobrar, como dios manda.
2. No sé por qué no inventan un avión sin asientos para los israelís. No he visto nunca un vuelo con menos gente sentada. Aquello parecía el metro en hora punta, todo el mundo de pie en los pasillos, las azafatas esquivando gente... un descontrol total. Qué la señal de cinturones estaba encendida?? Y?? No hay nada como agarrarse "fuerte" a los maleteros. Si la azafata te dice que te sientes porque no saben como de intensas son las turbulencias, con decirle que ahí agarrado no te caes, es suficiente...
3. Sólo hubo tres momentos del vuelo en el que fueron sentados: al despegar, al aterrizar y a la hora de comer.
4. Hablando de comer, que gente mas servicial! No he visto a nadie que lleve su bandeja de comida a la cola del avión. Solo nos faltó ver a Ronald McDonald y ver una piscina de bolas para creerme que estaba en el burguer... Estuve por darle mi bandeja a uno de los muchos que hicieron el trayecto para dejar la suya. Oye, que ya que vas, que mas te da llevar otra, además te gusta estar de pie, no??
5. Esperaba que aplaudieran al aterrizar... pero no. Son educados pero no poligoneros, menos mal
En fin, que ya estoy tranquilamente por Madrid una temporadita. Aunque ya echo de menos la comida kosher, los conductores suicidas, la gente hablando raro y con controles por todos lados. La próxima semana mas.
Mi vuelta desde Madrid con Iberia fue tranquila. Creo que la mayoría del vuelo eran pasajeros españoles y eran mas civilizados (mis compañeros que vinieron en otro vuelo no pueden decir lo mismo...)
ResponderEliminarAdemás, a pesar de lo tarados que están algunos, nos dan cubiertos de verdad, de metal!! Estuve por quedarme con uno de recuerdo