domingo, 6 de marzo de 2011

Jerusalem (2ª parte)

Reflexiones a las que he llegado depués de mi segundo paso por Jerusalem:
1. Entiendo que Jesús llorara cuando subió al Monte de los Olivos y voy desde allí Jerusalem.
2. Jesús no era español.
3. Mahoma era mas listo

Que por qué he llegado a estas conclusiones? Lo explico muy fácilmente. No hay dios (y nunca mejor dicho) que suba andando tan tranquilamente al Monte de los Olivos!!
Era una mañana muy soleada, y como la otra vez que fui a Jerusalem subí en un taxi, pues esta vez subimos andando. Ni se os ocurra hacer esto! Hay que estar gilipollas para subir la cuestecita que no tiene fin (ni avituayamientos a mitad de camino, alguien dándote agua o con esponjas para quitarte el sudor, glucosa para reponer el esfuerzo...). Con esto tienen respuesta mis dos primeras conclusiones. No me extraña que Jesús llorase al llegar arriba y ver la ciudad, aunque he decir que me extraña por a) tuvo que llegar sin una gotita de agua en su cuerpo como para ponerse a llorar, b) llegaría con los ojos en blanco del esfuerzo y fijo que ni vió la ciudad, ni los olivos, ni el monte, ni nada de nada.
He de decir que yo tambien lloré, pero de alegría al ver que ya no había mas cuestas que subir!! En tiempos de Jesús, si hubiera existido el SAMUR, ese señor hubiera acabado en algún hospital cercano, seguro, y además existirían referencias en la Biblia al servicio de urgencias. Me lo imagino con esas alpargatas, con esas carreteras de gravilla, llenas de polvo, calor, cuesta arriba... vamos que soy yo y no hubiera subido. He aqui la respuesta a mi segunda conclusión. Un español lo ve, y ya desde abajo le empieza a entrar el flato y no sube, te lo digo yo. El español de verdad se queda abajo esperando a que el resto suba, que ya verá  la panóramica que se ve desde arriba en las fotos... Ahora bien, algún español ha pasado por aquí como se aprecia en la siguiente foto y si no, que alguien me explique el sentido de tener un sofa bien mullidito en medio del campo en mitad de la cuestecita..


La tercera reflexión es muy fácil. Solamente hay que ver el llano en el que se encuentran las mezquitas de Al Aqsa y la Cúpula de la Roca. Todo por debajo del Monte de los Olivos, ni una cuestecita ni media... Mahoma era más listo, incluso podría ser español.


Lo tengo muy claro, la próxima vez haré como los locales y subiré en taxi...


Por lo demás, la ciudad sigue siendo igual de bonita y sorprendente. Muchísimos musulmanes dirigiéndose a la explanada de las mezquitas para rezar, muchísimos judíos en l lmuro (más que la otra vez) alzando sus plegarias y muchísimos cristianos tan fanáticos o más que los anteriores. En esta ocasión vi mucha gente llorando dentro de la Iglesia del Santo Sepulcro (vale que está sucia y tiene polvo como para que entre un asmático sin el inhalador.. pero no es para llorar) y sobre todo vimos tres casos que a mi me llamaron la atención:
1. Una mujer que estaba pegada a las paredes del santo sepulcro, llorando y rezando. En esas paredes la gente deja velas (como para iluminar media provincia de Toledo) y como imaginareis están de un color negro que tira para atrás. Pues bien, la chica cuando se retiro parecía el deshollinador de la peli de Mary Poppins!! Unos chorretones negros en la cara, que a mi me dieron ganas de decirle que se había pasado con el rimel y que se le había corrido con las lágrimas, pero la gente en esos momentos de trance espiritual pierde el sentido del humor, asi que mejor no decir nada.
2. La chica rusa, guapa, buena planta, que se creía la reencarnación de la virgen Maria (con velo blanco incluido). En que momento de la vida perdió el norte esta chica? Quién sabe, pero al menos nos hizo la espera para entrar al santo sepulcro mucho mas amena. Aquí no fuimos hábiles y no le hicimos una foto cuando se arrodilló delante del sepulcro y juntó sus manos... Parecía una foto para la primera comunión!!
3. El mejor, el fanatismo religioso al extremo. El cristiano que llega con su maleta cargada de ropa y zapatos (con su caja por supuesto) a la Iglesia para que, en la piedra donde supuestamente fue embalsamado Jesús, saque su ropa y la restriegue bien por dicha piedra (caja de zapatos incluida). Tengo que hacer correr el rumor de que, realmente, Jesús fue embalsamado en el suelo de mi apartamento para que todo cristiano que se precie venga a restregar sus ropas por el mismo.. al menos lo iba a tener limpio como una patena.


En fin, que para acabar el dia, y por si habíamos tenido poco, fuimos a un barrio de los más ortodoxos (el de Me'a She'arim) y aquí si que nos vimos fuera de lugar, con la sensación de ser un blanco entrando en el Bronx hace muchos años. Había muchísimos niños pequeños, todos ellos parecían recien salidos de la película "Los Niños del Maiz" y, cuando vimos que una niña pequeña se dirigía hacia nosotros con cara de loca y en un triciclo, decidimos que era el momento de salir de aquel barrio antes de que fuera demasiado tarde... jejejeje. Ojito con el cartel que tienen a la entrada de una de las calles que no tiene ningún desperdicio.



1 comentario:

  1. Efectivamente, la ascensión a los cielos la hizo a pie, nada de palomitas ni historias, lo que no sé es cómo le quedaron ganas de volver!!!

    La chica rusa fue de lo mejorcito del día, la pareja ya era extraña de por sí pero el momento foto en el Santo Sepulcro fue digno de ver, con esa cara angelical pero con un punto raro...vamos, que si le hubieran nacido un par enorme de alas y se le hubieran puesto los ojos rojos no me habría extrañado ni un poquito.

    Y del barrio judío pues en fin, curioso cuando menos! a mí me llamó mucho la atención, fue como trasladarse a otra época.

    Pero me encantó Jerusalem!

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