Hoy voy a hablaros de una de las pocas festividades judías (si no la única) en la que celebran algo de manera alegre saltándose la tónica habitual de la mayoría de las fiestas de Israel, que están basadas en el recuerdo de lo desgraciados que han sido como pueblo, en la pena, en la lamentación, etc.
La Simchat Torah (se podría traducir como Júbilo o Celebración de la Torá) es la celebración que marca el fin del ciclo anual de la lectura de la Torah y por tanto el inicio de un nuevo ciclo. Se celebra al final de Sukkot (segunda semana) durante el mes de octubre.
Nos había contado un compañero nuestro ex-ortodoxo que era una celebración muy divertida porque se sale de la tónica habitual de sus fiestas, porque cantan, bailan, sacan los rollos de la Torah fuera de las sinagogas, se visten con sus trajes de gala y lo mejor de todo, que beben como si lo fueran a prohibir con el espectáculo que eso conlleva.
Nosotros, que ese fin de semana lo íbamos a pasar en el desierto del Negev y en Eilat viendo corales, pensamos pasarnos previamente por Jerusalem y pasar por el muro para ver si encontrábamos algo de la celebración. Que mejor sitio para verlo que en el origen de todo esto, ¿no?
Pues no, la verdad es que no encontramos nada digno de elogio la mañana que estuvimos en el Muro de las Lamentaciones. Seguramente lo interesante pasó la tarde-noche anterior. Solo unos pocos grupos de gente, Torah en mano, bailando y cantando alrededor de las mesas que hay en el muro.
Como es una festividad (como el Sabath) te prohiben hacer fotos desde la zona judía, así que tuvimos que ir al puente que da acceso a la explanada de las Mezquitas para hacer unas fotillos.
Visto que en el Muro de las Lamentaciones no encontramos mucho "espectáculo" nos fuimos hacia el barrio de Mea Shearim, el barrio ultraortodoxo de Jerusalem. La verdad es que estuvo bien la visita a este barrio con todos los ortodoxos en la calle, vestidos de gala, entrando a sus sinagogas... lo malo es que no te dejan hacer fotos y como el ambiente es ligeramente hostil, lo mejor es no provocar a la gente.
Decidimos seguir nuestro camino hacia Miztpe Ramon (un pequeño pueblo situado en el Negev de apenas 6000 habitantes), que era donde nos íbamos a alojar en esta primera noche y fue aquí dónde encontramos la fiesta de Simchat Torah.
Al principio cuando escuchábamos la música a lo lejos, parecía la celebración de una boda al aire libre con gente cantando. Como buenos españoles, que nos gusta más el jaleo que a un israelí apropiarse de un país, fuimos allí directos y dimos con la mayoría del pueblo y muchísimos militares (debido a la zona en la que se encuentra situado este pueblo hay mucha presencia militar) bailando, saltando, cantando...
Para nosotros fue una experiencia divertida y extraña. Es raro ver a los militares con el arma al hombro o cruzada sobre el pecho cantando, ver a las mujeres bailando por un lado y a los hombres por otro, separados por una lona... Por momentos parecía una verbena de cualquier pueblo español en fiestas, con su órgano, su cantante... sólo faltaba una cabra subiendo una escalera y una gitana pidiendo a gritos para que fuera España! :-). Tambien echamos en falta una barra de bar sirviendo cerveza y bocadillos (con sus típicos carteles de venta de tickets) tan habituales en nuestras fiestas.
Y como no es lo mismo vivirlo que contarlo (me siento un poco presentador de 21 dias) os dejo unos vídeos de la fiesta.



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