domingo, 22 de mayo de 2011

Bienvenidos a Israel (II) o cosas a tener en cuenta

Ayer vivimos una situación de lo más surrealista en el paseo marítimo de Tel Aviv. A ver como lo explico para que quede claro que aquí el que no está gilipollas es porque es extranjero (aún así muchos hacemos méritos....).

- Figura 1:


a) Semáforo cerrado para los coches 1, 2 y 4 y abierto para los peatones. 
b) Nosotros cruzando por dicho paso. 
c) Conductor del vehículo 2, mujer.
d) Vehículos 1 y 3, taxís.
e) Vehículo 3 que se ha equivocado y se ha puesto a girar hacia dirección contraria (es una zona que está en obras)



Visto esto, se dan tooooooodas las condiciones para nuestra situación surrealista de la semana. Pero pasemos a la figura 2

- Figura 2: 




a) Semáforo se abre para vehículos 1, 2 y 4
b) El taxi (vehículo 3) sigue maniobrando para recuperar el sentido correcto por lo que vehículo 2 (la mujer, que en este caso iba bien) avanza un poco y se detiene para dejarle maniobrar.
c) El otro taxi (vehículo 1) estaría: 1) hablando por el móvil (como hacen siempre), 2) pensando en el conflicto israelí-palestino (si es que alguno es capaz de pensar) o 3) mirándole las tetas a alguna chica puesto que estábamos al lado de la playa. Me decanto por un 1 y 3 mezclado, vamos, que iría hablando por el móvil y mirando a alguna tia.
d) Como consecuencia de su evidente despiste - retraso - taradismo provocado por ser Sabat, estar trabajando y la comida kosher, se estampa (mucho ruido pero casi sin notarse nada en los coches) con el vehículo 2.
e) Acción racional de cualquier ser humano: Salir del coche, disculparse, dar parte, cabrearse y seguir su camino posterioremente. El taxista opta por comportarse como buen judío y:
e.1) Salir del coche y ponerse a maldecir a la mujer.
e.2) La mujer le dice que estaba el otro taxista maniobrando, que no podía avanzar. En defensa de ella he de decir que salían de un semáforo y había avanzado 2 metros como mucho. Ni frenó bruscamente ni nada de nada.
e.3) El taxista del coche 1 decide que la culpa entonces, es del taxista del coche 3 y se lía a ostias con él. Literalmente, no se respetan en el gremio, pero esto que es!!!. Taxista 1 desde fuera del coche y taxista 3 desde dentro. Pim, pam, pim, pam......
e.4) Algunos osados (después de un rato de golpes), logran separar a taxista 1 del taxi 3, momento que aprovecha taxista 3 para salir de su coche y teléfono en mano, llamar a la policía (suponemos, nuestro dominio del hebreo aún no es muy bueno que digamos, solamente insultos y guarradas varias, lo típico).

Esto da paso a la figura 3.

- Figura 3:


a) Taxista 1, al ver que se ha metido en un pequeño jaleo se monta en su coche y maniobra para huir. Aprovecha la zona de obras que hay en medio y se cuela por el paso de peatones.
b) Taxista 3 estupefacto, se planta delante del vehículo 1 para impedírselo. 
c) Al taxista 1, aquel al que poco le importó liarse a ostias con el otro pobre hombre, se la pela que el otro taxista se interponga en su camino y acelera. Pensaría que si le para la policía, mejor que fuera por algo serio y no por tres puñetazos mal dados (insisto que la comida kosher durante mucho tiempo no es buena, se te pone cara de mala leche y te dan ganas de invadir paises que no son tuyos).
d) Taxista 3, resignado y ligeramente cagado, porque no decirlo, no tiene mas remedio que dejar ir al otro taxista. Ya os digo que en ningún momento el taxista 1 tuvo intención de parar, ni de coña. 
e) Taxista 1 se da a la fuga
Y luego os preguntais que si nos lo pasamos bien aquí en Israel....

4 comentarios:

  1. Un dato importante... la senyora del coche dos, a pesar de no tener ni un rasgunyo, apunto la matricula del taxi 1 (del que salio huyendo)

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  2. Efectivamente, y eso es lo que le va a salvar al taxista 3 de ver mancillado su honor en medio de la calle y quedar el otro impune

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  3. La de cosas que vas a contar a tus nietos. Mira que tengo muchas ganas de ir a Israel, pero esto se queda corto en el enfrentamiento tradicional y asusta más.

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  4. Enrique, no te pienses lo de venir a visitar Israel que merece mucho la pena, de verdad.
    Esto son solo chascarrillos que, cuando llevas un tiempo viviendo y conduciendo aquí, pues te parece casi normal.
    Yo nunca he visto tantos coches volcados dentro de ciudad como he visto en Tel Aviv, por ejemplo.

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